Vino de Cangas, el vino de Asturias

«Al principio arrastrábamos la mala fama del vino de Cangas, pero hemos hecho un gran camino, separando variedades, recogiendo en el momento óptimo de maduración, manejando el viñedo mediante buenas podas y buenos tratamientos fitosanitarios; todo ello para lograr el reconocimiento que ahora empezamos a cosechar».

Son palabras de Juan Manuel Redondo Losada, presidente del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida (DOP) Cangas en una entrevista concedida a La Nueva España en mayo de 2012. Redondo, siempre prudente, ya mostraba su optimismo por aquellos tiempos. Cuatro años más tarde el Vino de Cangas sigue su imparable crecimiento, tanto en prestigio como en consumo. En Asturias y fuera nuestras fronteras.

Vino de Cangas. Presente y futuro

Recientemente, el suplemento económico del Grupo Prisa Cinco Días se hacía eco de la consolidación de una nueva bodega que se suma a la DOP Cangas. Hablamos de Vitheras, empresa joven formada por 7 trabajadores cuya primera añada data de 2014 y que para el año siguiente ya puso en el mercado 10.000 botellas tanto de blanco como de rosado. Este 2016 prevé mantener el mismo ritmo de producción consolidándose como la sexta bodega de la Denominación de Origen Protegida Cangas. ¿Cuáles son las otras cinco? Bodegas Monasterio de Corias, Bodegas Antón Chicote, Vinos la Muriella, Bodega Chacón Vuelta y Vinos y Vides Asturias. Todas estas bodegas se encuentran en el momento más decisivo de la temporada. Es la vendimia, etapa fundamental que recoge el trabajo de todo el año. Será a principios de octubre cuando comience el proceso de recolección de los 120.000 kilos de uva que se esperan para la vendimia de este 2016. A juicio de Juan Manuel Redondo todo hace indicar que será un año «normal», ni excepcional como sucedió en 2013 ni escaso como en 2014. Y es que la uva, como cualquier fruto, está a merced de muchos agentes externos, empezando por la meteorología y terminado por los hongos. Precisamente, en junio de este año, unas importantes granizadas en el suroeste de Asturias llegaron a las viñas de Corias y Obanca, sin afectar de forma reseñable. Como tampoco lo hizo la aparición del hongo mildiu o las heladas de la primavera. No se puede decir lo mismo de la sequía del verano, provocando que las uvas se resistieran a crecer. De cualquier forma, así es este negocio y gracias a la modernización en el control de las cepas, el Vino de Cangas goza de excelente salud. El futuro no puede ser más halagüeño. A Asturias, tal vez, solo le faltaba un buen vino. Y ya lo tiene. Blancos, rosados y tintos procedentes de añadas en los concejos de Cangas del Narcea, Tineo, Allande, Illano, Pesoz, Grandes de Salime, Ibias y Degaña. Pero, ¿cuál es el origen histórico de estos caldos que ahora brillan con luz propia?

Viticultura heroica desde el siglo IX

Con el surgimiento de los primeros monasterios cristianos en el siglo IX (tras el abandono del norte peninsular por parte de los musulmanes), la zona suroccidental asturiana lleva a cabo una profunda recuperación agrícola incluyendo la vid. Es en el siglo XI cuando el Monasterio de Corias lidera el cultivo de vid en este espacio geográfico. Se da el pistoletazo de salida a esta «viticultura heroica» asociada a la viticultura de montaña que conlleva un esfuerzo importante por las dificultades de mecanización que implica el entorno montañoso pero que, como contrapartida, ofrece un producto de características siempre singulares. Este proceso se mantiene vivo durante siglos alcanzando cotas de éxito como la Mención Honorífica en la Exposición Nacional de Madrid de 1873, alternando también con grandes crisis como la de la filoxera a finales de siglo XIX. Pero en los años 60 del pasado siglo comienza el declive del vino de Cangas debido al minifundismo, la minería, los altos salarios y las dificultades de mecanización. Todo ello estuvo a punto de hacer desaparecer los cados de esta tierra que solo se mantuvieron a muy pequeña escala comercial. En la década de los 90 se inicia la recuperación a través de la Asociación de Productores y Elaboradores del Vino de Cangas que consiguen primero el reconocimiento como Vino de la tierra de Cangas (2001) y después la Denominación de Origen Protegida (2009) que se hace oficial también con el certificado definitivo de la Unión Europea en 2014. Y hasta hoy. ¿Te apetece probar uno de sus caldos? En Restaurante V. Crespo tenemos a tu disposición el blanco Grandiella “Albillo” y el tinto Escolinas Wallaby, ambos procedentes de Bodegas Monasterio de Corias, la más importante de la Denominación de Origen Protegida Cangas y dirigida por el propio Presidente de la DOP, el mencionado Juan Manual Redondo. Y recuerda que la Fiesta de la Vendimia se desarrollará durante el fin de semana del 7 al 9 de octubre en la capital del concejo de Cangas del Narcea. ¿Te la vas a perder?

Drg21sep2016